viernes, 19 de febrero de 2016

Solomillo con champiñones y salsa Roquefort

El solomillo con champiñones y salsa Roquefort es uno de los platos de carne que más nos gustan en casa. Lo mejor de esta receta es que  se hace en un momento y es muy sencilla, pero no por eso deja de estar buenísima.


Ingredientes:
                        8 porciones de solomillo de ternera de 1,5 cm
                        aceite de oliva virgen extra
                        un chorrito de vino blanco
                        200 gr de nata líquida para cocinar
                        100 gr de queso Roquefort (o queso azul)
                        250 gr de champiñones pequeños
                        1 cebolla pequeña
                        2 ajos
                        una ramita de perejil picado
                        sal

Preparación:
                       Limpiamos los champiñones cortándoles el pie, los lavamos y secamos. Picamos la cebolla y los ajos en cuadraditos pequeños y los ponemos a sofreir en una sartén con 5 cucharadas de aceite. Cuando la cebolla y los ajos empiecen a dorarse  agregamos los champiñones, salamos y  les añadimos un chorrito de vino blanco. Tapamos la sartén y dejamos que se sofrían lentamente unos 15 minutos a fuego suave. Una vez pasado este tiempo, apagamos el fuego y espolvoreamos los champiñones con el perejil picado, reservamos.
                      En un cazo ponemos a calentar la nata con el queso cortado en trocitos a fuego suave, removemos de vez en cuando para que no se pegue. Dejamos cocinar hasta que la salsa adquiera la densidad deseada, recordando que al enfriar espesa. Si se desea podemos agregarle sal. Finalmente le añadimos una cucharada de aceite de oliva y removemos bien hasta que obtengamos una mezcla homogénea.
                      Por último freimos los solomillos en una sartén con un poco de aceite (aquí depende del gusto de cada uno... hay quien con 2 minutos por cada lado le es suficiente y hay a quien, como yo, le gusta la carne más hecha y los frie más tiempo). 
                     Una vez fritos le añadimos la sal y los servimos acompañados de los champiñones y de un poco de salsa Roquefort. El resto de la salsa la presentamos  aparte en una salsera para que cada uno la utilice según guste.

                      Siempre acompaño este plato de unas patatas fritas con ajo picado y perejil.
                      
                         

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